Playa Mirleft

El hippismo se instaló en Mirleft, como contábamos ayer, y optó por hechar raíces en esta zona y quizás por esta elección, en la que el ambiente del mar troca en bohemia todo lo que toca, es que muchos de los habitantes de esta ciudad son artistas, músicos, pintores, decoradores de elementos naturales con los que crean piezas de mucha originalidad.
Pero también los característicos deportes de playa tienen a los que los practican movilizados para realizar surf, trekking, parapente y hasta la pesca deportiva, pues uno de los peces que eligió sus mares es una especie de corvina muy apreciada.
También la actividad comercial está bien aceitada, sabiendose que el turismo necesita ser perfectamente atendido. Es por eso que en el centro de la ciudad proliferan los comercios, los hoteles, los bares y demás servicios y esto está hacia la izquieda de la carretera sur, mientras que del lado derecho, justo al borde del acantilado, se encuentra la zona residencial, que tiene un gran acceso a las playas, bajando por unas escaleras.
Llegamos a la playa de Legzira, andando unos veinte kilómetros al sur, conocida como “La playa de los Arcos”, ya que se destacan tres arcos de piedra, que por el constante golpe del mar han sido horadados por esa erosión incesante. En los extremos de norte a sur existen brazos de tierra, pequeños, que entran dentro del mar y que suponen que para producir los arcos, han sido hábilmente socavados. Para llegar a estos brazos de tierra es recomendable hacerlo desde alguna embarcación, ya que a veces la marea es tan alta que se imposibilita el acceso a pie.

Vamos a hablar de Mireleft, la playa que está ubicada sobre un acantilado a unos 120 km de Agadir hacia el sur, en una angosta franja en las últimas colinas del Antiatlas.
Mireleft está surcada por una gran cantidad de arroyos que si bien son de corto recorrido poseen un gran poder erosivo que originaron numerosas playas de arena muy fina y que están cercadas por cortados de roca que con la pleamar, se van estrechando.
Siendo una de las playas más tranquilas y a la vez más encantadoras de Marruecos, las Mireleft son apreciadas por los surfistas y cuando paseamos por ellas nuestra mente y nuestro cuerpo descansan de tal manera que nos dejamos llevar al curiosear por el borde de los acantilados en la bajamar, descubrir las cuevas y recovecos que el movimiento de la marea deja al desnudo y observar, además a los moluscos y crustáceos que invaden las rocas. Pero mucho cuidado si decidimos bañarnos en sus aguas, ya que ellas se mueven con muchísima fuerza.
Contruido en el año 1935, domina el pueblo de Tidli un fuerte militar el cual, desde sus alturas, nos permite hermosas vistas de la ciudad de Mirleft y la orilla del mar. Este fuerte estuvo muchos años en ruinas y ha sido reconstruido hace poco tiempo y con esto se ha transformado poco a poco en un albergue para los numerosos turistas que arriban de todo el mundo.
Una historia pintoresca cuenta que el hippismo de los 70’s eligió a Mirleft y a otras regiones al norte de Agadir para establecerse al llegar desde Estados Unidos y de Europa. Pero eso es tema del artículo de mañana.