playas marroquies

Si continuamos nuestro recorrido turístico por el exótico y variado país de Marruecos, tarde o temprano llegaremos a Agadir, una preciosa ciudad que es la capital de la provincia homónima, un rincón marroquí que encanta al visitante, dado que el paisaje es algo que no se puede borrar de los ojos.
La ciudad combina la montaña con el mar en una postal que puede disfrutarse en vivo y en directo durante toda la estadía en Marruecos, una ciudad con apenas una población de 200.000 habitantes, es nada menos que el sitio ideal para vacacionar y escapar de la rutina, para disfrutar de las maravillas del sol africano.
El mejor momento del año para visitar Agadir, según aseguran, es en otoño, tiempo en el que las temperaturas son agradables, ya que en verano el clima es tan caluroso que solo los que estén acostumbrados pueden resistirlo sin inconvenientes. Aun así lo ideal es ir con buen tiempo, dado que es la mejor manera para disfrutar de sus hermosas playas.
Durante el invierno la temperatura media es de 25 y 30º, por lo que las jornadas en la arena y los chapuzones en el mar están a la orden del día, hecho que hace que el lugar sea conocido además como el Sol del Invierno, ya que todas las estaciones son buenas para disfrutar de la ciudad como destino balneario.
El paisaje se completa debido a que se encuentra ubicada al borde de la Cordillera del Atlas, otro de los principales atractivos de Marruecos, por lo que Agadir se encuentra llena de naturaleza, con flora y fauna autóctona, ideal para aquellos que disfruten de la naturaleza y del contacto directo con ella, ya que las excursiones, campamentos y caminatas son algunos de los paseos habituales que pueden hacerse en la ciudad, ya sea a pie o a lomo de burro.